Agencias de inteligencia de Estados Unidos, República Checa, Letonia y Suecia advierten que Rusia planea posibles ataques contra miembros de la OTAN que continúen brindando apoyo a Ucrania. Según los servicios de seguridad, estos actos podrían ocurrir en los próximos meses, aunque no precisaron fechas exactas.
Las autoridades revelaron que Moscú podría utilizar drones lanzados desde barcos, realizar incursiones en territorios fronterizos, desplegar operaciones de falsa bandera y ejecutar campañas de desinformación a gran escala. El objetivo sería presionar a las naciones europeas para que abandonen su respaldo a Ucrania.
Michal Koudelka, jefe de inteligencia de la República Checa, explicó: "Ellos creen que si escalan lo suficiente, los países europeos decidirán no apoyar a Ucrania".
Sin embargo, los servicios de seguridad de los países bálticos adoptaron un tono más cauteloso. Normunds Mezviets, director del servicio estatal de Letonia, señaló que "no vemos indicios de un ataque inminente" y advirtió que aún resulta incierto si Rusia tiene planes concretos o simplemente busca sembrar miedo en Occidente.
Jonatan Vseviov, secretario de Exteriores de Estonia, pidió mantener la calma: "Si hay razones para temer un ataque, lo dejaremos claro. Hasta entonces, mantengan la calma y apoyen a Ucrania".
Las fuerzas rusas continúan concentradas en el conflicto con Ucrania, según evaluaciones de inteligencia.




