El político brasileño Flávio Bolsonaro abandonó su país y se refugió en Estados Unidos, desde donde ahora se presenta como "líder" de Brasil después de perder el balotaje del domingo ante el presidente electo Luiz Lula da Silva.
En una carta publicada desde el exterior, Bolsonaro suavizó su lenguaje inicial —cuando se había autoproclamado "verdadero presidente electo"— y ahora se dirige a brasileños e instituciones internacionales como líder de la nación, aunque sin poder gobernar.
El senador opositor denunció lo que califica como fraude electoral, argumentando que Lula obtuvo un incremento imposible de más de 10 millones de votos entre la primera y segunda vuelta. También cuestionó decisiones de la Corte Suprema brasileña respecto a la extensión del horario de votación.
Bolsonaro agradeció explícitamente al presidente argentino Javier Milei por facilitarle la salida de Brasil, así como a Donald Trump por recibirlo en Estados Unidos. Describió a Milei por su "valentía, sentido de la justicia y respeto a la legalidad".
En su comunicado, denunció "persecución política" contra su familia y otros opositores, acusando al sistema de justicia brasileño de estar controlado por fuerzas que buscan silenciar la disidencia. Afirma que su partida fue forzada, aunque sostiene que es consciente de las consecuencias que enfrentará.




