La autoridad encargada del gobierno venezolano intensificó esta semana la demanda para recuperar las reservas de oro que el Banco de Inglaterra mantiene retenidas desde hace cinco años. Se trata de aproximadamente 31 toneladas de lingotes que pertenecen al Banco Central de Venezuela.
Según el comunicado oficial desde Caracas, el congelamiento de estos fondos comenzó en 2019, cuando las autoridades británicas reconocieron al entonces diputado Juan Guaidó como presidente interino. Desde entonces, el Reino Unido se ha rehusado a liberar el control de esos recursos a las autoridades actuales.
Las gestiones para recuperar el patrimonio incluyen activar todos los mecanismos de presión diplomática y legal a través de la Cancillería y la Procuraduría General. Además, tanto el gobierno como sectores de la oposición acordaron conformar una delegación conjunta para negociar directamente con las autoridades británicas.
El gobierno ha anunciado que los fondos recuperados se destinarían a atender a las víctimas de los terremotos del 24 de junio, que dejaron más de 6.500 fallecidos, y a restaurar servicios públicos. Este punto forma parte de un acuerdo más amplio entre el ejecutivo y la oposición que se discute en los diálogos políticos que se desarrollan en el país.




