Una embarcación que transportaba migrantes se hundió frente a las costas de Yibuti, en el golfo de Adén, dejando un saldo de al menos 139 muertos, entre ellos 15 niños. La Organización Internacional para las Migraciones informó que 84 personas permanecen desaparecidas, mientras que solo 82 lograron sobrevivir.
La nave partía desde Yibuti hacia Yemen con más de 300 pasajeros a bordo. Según los testimonios de sobrevivientes, el barco comenzó a hundirse poco después del embarque, principalmente por el exceso de carga de pasajeros. El naufragio ocurrió al norte de la ciudad portuaria de Obock, en la costa oriental de Yibuti.
La mayoría de los sobrevivientes identificados son ciudadanos de Etiopía. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar conforme continúen las operaciones de búsqueda y rescate.
Este incidente es uno de los más mortíferos registrados en la Ruta Oriental, el corredor migratorio que conecta el Cuerno de África con la península arábiga. Miles de personas, principalmente de Etiopía y Somalia, recorren esta ruta cada año buscando llegar a Yemen y luego continuar hacia países del golfo Pérsico, especialmente Arabia Saudita, en busca de empleo y mejores condiciones de vida.
La ruta presenta numerosos peligros: embarcaciones sobrecargadas, redes de tráfico de personas, condiciones marítimas adversas y riesgos derivados de conflictos armados en la región. Según datos de la OIM, durante 2025 más de 900 migrantes han muerto o desaparecido en este corredor, considerado uno de los más peligrosos del mundo.
Los equipos de rescate de la OIM trabajan junto con las autoridades locales en las operaciones de búsqueda, mientras brindan atención médica, asistencia alimentaria y apoyo psicológico a los sobrevivientes. La creciente inestabilidad regional, marcada por enfrentamientos en Yemen y tensiones internas en Etiopía, continúa impulsando estos desplazamientos de población.




