La Justicia brasileña ordenó reparar económicamente a la ex presidenta Dilma Rousseff por su persecución durante la dictadura militar. El Gobierno acaba de hacer efectiva la medida: recibirá 17.562,80 reales mensuales (unos 3.280 dólares) de forma permanente, más 6,6 millones de reales en valores retroactivos (aproximadamente 1,23 millones de dólares).
El reconocimiento oficial llegó en mayo de 2025, cuando la Comisión de Amnistía determinó por unanimidad que Rousseff fue víctima de persecución política. Ahora, el Ministerio de Derechos Humanos y Ciudadanía publicó la resolución en el Diario Oficial brasileño.
Rousseff fue detenida en 1970 a los 22 años cuando militaba en una organización armada de resistencia contra el régimen. Pasó casi tres años encarcelada donde sufrió torturas físicas y psicológicas, incluyendo descargas eléctricas y ahogamiento.
Después de salir de prisión se mudó al sur de Brasil, pero fue expulsada de su trabajo en una fundación económica tras ser incluida en listas de "comunistas infiltrados en el gobierno". Su solicitud de amnistía había quedado congelada durante su propia presidencia, entre 2011 y 2016, a pedido suyo.
Actualmente, Rousseff dirige el Nuevo Banco de Desarrollo (Banco del BRICS), una institución financiera con sede en Shanghai que agrupa a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.




