La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respondió a la crisis migratoria de Ceuta con una propuesta de endurecimiento en los controles fronterizos y la instalación de barreras físicas en puntos críticos de la Unión Europea.
En una carta dirigida al presidente español Pedro Sánchez, Von der Leyen reconoció la gestión rápida de España en la devolución de migrantes que ingresaron desde Marruecos, pero advirtió que aún hay mucho trabajo pendiente para reforzar las fronteras comunitarias.
La crisis se desató tras la llegada masiva de aproximadamente 60.000 migrantes a Ceuta en los últimos días, muchos de ellos nadando desde territorio marroquí. El saldo fue de al menos 72 fallecidos, según reportes iniciales que luego se revisaron al alza.
La situación provocó tensiones internas en la Unión Europea. Países como Italia y Dinamarca llegaron a solicitar la suspensión de España del acuerdo Schengen, la zona de libre circulación europea, mientras el Gobierno español tachó de egoísta esa postura.
Von der Leyen intentó bajar las tensiones y convocó una reunión de ministros del Interior para este martes por videoconferencia. El objetivo es extraer lecciones de Ceuta y construir una respuesta europea coordinada frente a la migración clandestina.
Entre las medidas bajo consideración figura la reintroducción de controles fronterizos dentro de Schengen, así como un refuerzo en la cooperación con Marruecos. Von der Leyen mencionó que la UE negocia un acuerdo migratorio con las autoridades marroquíes y ofreció asistencia técnica y financiera para mejorar la gestión de fronteras.




