Corea del Norte realizó un ejercicio de disparo combinado con misiles balísticos, artillería y drones, confirmaron los medios oficiales de Pyongyang. El lanzamiento ocurrió el sábado a primera hora desde la región de Wonsan, en la costa oriental, con proyectiles que recorrieron aproximadamente 250 kilómetros antes de impactar en el mar del Este.
La maniobra llegó un día después de que concluyera Freedom Edge, un ejercicio militar de cinco días que reunió a Corea del Sur, Estados Unidos y Japón en aguas cercanas a la isla de Jeju. Pyongyang ha cuestionado históricamente estos entrenamientos, viéndolos como preparativos para una posible invasión.
Los servicios de inteligencia surcoreanos y estadounidenses monitorearon toda la operación desde sus inicios. La oficina presidencial de Seúl convocó de inmediato a una reunión de emergencia y catalogó los lanzamientos como una infracción de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Aunque los medios estatales norcoreanos no informaron de inmediato sobre los disparos —una práctica que vienen adoptando desde principios de agosto—, posteriormente confirmaron que el ejercicio buscaba verificar el funcionamiento de su sistema integrado de control de fuego y evaluar la capacidad ofensiva de distintas unidades militares.
Es el primer lanzamiento de este tipo en tres semanas. Los hechos se enmarcan en la persistente tensión en la península coreana, donde Corea del Norte continúa fortaleciendo su arsenal nuclear mientras profundiza su cooperación militar y política con Rusia y China.




