La escalada de acusaciones entre Ucrania y Rusia continúa en el conflicto. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski denunció que Rusia utilizó un misil balístico norcoreano en un ataque contra la aldea de Radushne, en la región de Dnipropetrovsk.
En un mensaje divulgado por Telegram, Zelenski afirmó: "En el ataque a Radushne, por primera vez en mucho tiempo, los rusos utilizaron un misil norcoreano, según datos preliminares". El mandatario alertó sobre la alianza militar entre Moscú y Pyongyang, mencionando "la presencia de tropas norcoreanas en nuestras fronteras aquí en Europa y la matanza de nuestros niños ucranianos".
Desde el lado ruso, las autoridades reportaron que fuerzas ucranianas atacaron con drones navales el buque portacontenedores Yanina, propiedad de la corporación estatal rusa Rosatom. El ataque ocurrió a 241 kilómetros de Novorossiisk en aguas internacionales del mar Negro, y la embarcación se hundió.
Según el director general de Rosatom, Alexéi Lijachov, los 17 tripulantes fueron rescatados y se encuentran en buen estado gracias a la intervención de unidades navales de la Flota del Mar Negro y la tripulación del buque Delphinus.
Lijachov caracterizó el ataque como "piratería y delincuencia marítima", argumentando que se trataba de un buque civil que transportaba alimentos congelados y materiales de construcción en aguas internacionales.
El incidente se suma a una serie de operaciones que Ucrania realiza regularmente contra infraestructura petrolífera en el mar Negro, mientras que Rusia persiste en sus ataques con armamento de largo alcance contra territorios ucranianos.




