El presidente estadounidense Donald Trump expresó su disposición a mantener conversaciones con Hezbolá si el mandatario libanés Joseph Aoun lo considerara necesario, en el marco de las negociaciones de paz con Israel que ambos países intentan avanzar.
Durante una reunión en la Casa Blanca, Trump reconoció que Líbano ha sido "un país muy maltratado" y comprometió apoyo estadounidense. "Vamos a ayudarlo. Vamos a ayudarlo mucho", aseguró ante periodistas desde el Despacho Oval.
Sobre su posible contacto con la organización respaldada por Irán, Trump indicó: "Si el presidente quisiera que hablara con Hezbolá, lo haría". Añadió que cualquier diálogo se enfocaría en fortalecer al Ejército libanés para que pueda cumplir con el desmantelamiento de los militantes de Hezbolá.
La visita de Aoun a Washington es la primera de un mandatario libanés en más de una década. El presidente libanés enfatizó que las Fuerzas Armadas Libanesas son cruciales para la estabilidad del país. "Sin las FAL, todo se derrumbará", expresó.
El despliegue militar libanés en el sur fue el primer requisito que Israel impuso para abandonar la ocupación de esa región, luego de que Hezbolá involucrara a Líbano en el conflicto de Oriente Medio a principios de marzo.
Tensiones en el terreno
A pesar del acuerdo, las tensiones permanecen. El ejército libanés comenzó a desplegarse en una de las tres "zonas piloto" establecidas, la aldea de Zautar al Gharbiya, pero denunció que tropas israelíes dispararon cerca de sus soldados en una de estas áreas donde se supone deben retirarse.
Israel respondió que soldados libaneses avanzaron a una zona fuera del acuerdo y que sus disparos fueron "únicamente al aire". Aoun advirtió a Trump que sin el respaldo de Washington podría resurgir el caos que caracterizó a Líbano en los años 70.




