El Gobierno de Bolivia anunció medidas de ajuste fiscal que incluyen el cierre de hasta diez empresas públicas deficitarias y la eliminación gradual de los subsidios a los combustibles a partir de enero de 2027.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, aclaró que la decisión de terminar con la subvención a los carburantes no responde a presiones del Fondo Monetario Internacional, aunque el compromiso está incluido en el memorando de políticas enviado al organismo como parte de la negociación por un crédito de 1.900 millones de dólares.
Responsabilidad fiscal, según el Gobierno
Morales defendió ambas medidas como parte de una estrategia de responsabilidad económica. Argumentó que los subsidios a los combustibles beneficiaban solo a ciertos sectores y favorecer a las economías vecinas, por lo que el Estado necesita redirigir esos recursos hacia hospitales, colegios y carreteras.
El presidente Luis Arce Morales respaldó la política como correcta para impulsar el crecimiento económico del país. El Gobierno ya comenzó a desmontar parcialmente la subvención a finales de 2025 y realizará un análisis completo de la medida hacia fin de año.
Cierres empresariales en corto plazo
Respecto al cierre de empresas estatales, Morales indicó que la ejecución será "en el muy corto plazo", aunque aclaró que dependerá de evaluaciones financieras y jurídicas individuales. Un diagnóstico realizado en la Oficina Técnica de Fortalecimiento de la Empresa Pública reveló que de 67 empresas estatales, 15 están en quiebre técnico.
El ministro enfatizó que el cierre no será automático, ya que cada empresa tiene una situación particular que requiere analizar cómo resolver sus activos y pasivos. El Gobierno también planea incrementar el gasto en asistencia social para amortiguar el impacto en los sectores más vulnerables ante los aumentos de precios en combustibles.




