El presidente estadounidense Donald Trump minimizó este jueves los reportes de escasez de armamento en el inventario militar de su país, afirmando que dispone de cantidades "masivas" de municiones y que las fábricas de defensa están acelerando la producción.
Las declaraciones llegaron luego de que CNN revelara que el Ejército estadounidense consumió casi cuatro quintas partes de sus reservas de misiles THAAD y aproximadamente la mitad de sus interceptores Patriot desde el inicio de la intensa campaña militar contra Irán. El mismo reporte indicó que el Ejército de Tierra utilizó "prácticamente la totalidad" de sus armas tierra-aire de largo alcance de alta precisión durante el conflicto.
A través de Truth Social, Trump aseguró que "se fabrican grandes cantidades y se envían a Estados Unidos según sea necesario. Las empresas de defensa están construyendo el mayor número de plantas y fábricas en la historia de nuestro país".
Sin embargo, según el Washington Post, el mandatario trasladó su enfado al secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante un encuentro en Camp David la semana pasada. Trump exigió explicaciones porque consideraba que el problema de municiones "había sido resuelto", pero aparentemente había sido mal informado sobre la gravedad de la escasez.
En su publicación en redes sociales, Trump advirtió que "se está persiguiendo a los 'filtradores' de estas declaraciones constitutivas de traición. Se solicitarán largas penas de prisión", refiriéndose a las fuentes que revelaron los datos de inventario a los medios de comunicación.




