Un temblor de magnitud 5,9 sacudió la región de Kanto en Japón en las primeras horas de la madrugada, con epicentro en el sur de Ibaraki, al noreste de Tokio. El movimiento dejó al menos 30 personas heridas en las prefecturas de Ibaraki, Chiba y Saitama.
El sismo se originó a unos 70 kilómetros de profundidad y fue detectado alrededor de las 2 de la madrugada. Aunque las autoridades descartaron la posibilidad de un tsunami, el impacto fue sentido en amplias zonas de la capital y sus alrededores, provocando interrupciones en varios servicios.
Los trenes expresos que conectan Tokio con el aeropuerto de Narita experimentaron demoras, mientras que el servicio de trenes bala Shinkansen continuó operando normalmente. En el distrito tokiota de Koto se rompió una cañería subterránea de agua y unas 460 viviendas quedaron sin electricidad de forma temporal.
Las autoridades revisaron las instalaciones nucleares Tokai 2 y Fukushima sin detectar anomalías. La primera ministra, Sanae Takaichi, pidió a la población de las zonas más afectadas permanecer atenta ante posibles nuevas sacudidas, recordando que Japón es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo.




