El Gobierno Nacional autorizó un incremento del 9,8% en los haberes de la Policía Federal, distribuido en cuatro cuotas entre septiembre y diciembre. Sin embargo, dos de cada tres policías continuarán ganando por debajo de la línea de pobreza, según datos del INDEC.
El Ministerio de Seguridad fijó los aumentos de forma escalonada: 4,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre. Junto con los incrementos en el haber, se ajustaron también el suplemento por zona, el servicio de policía adicional y otras compensaciones.
De acuerdo al INDEC, una familia de cuatro integrantes necesita más de 1.564.716 pesos para no caer en la pobreza. Con los nuevos montos, solo los rangos superiores y algunos suboficiales alcanzarán ese umbral.
Un agente con rango de cabo primero percibirá 1.337.199 pesos en septiembre y 1.403.795 en diciembre. Un sargento llegará a 1.470.919 pesos en septiembre, quedando aún por debajo de la línea. Solo los sargentos primeros —con 1.618.011 pesos en septiembre— comenzarán a superarla, aunque con márgenes mínimos.
Los comisarios generales serán quienes reciban los mayores salarios, rondando los 3.6 a 3.8 millones de pesos hacia fin de año. Pero la realidad es distinta para la mayoría del personal de base, donde persiste la crisis económica que afecta a toda la fuerza.




