Un movimiento sísmico de considerable magnitud sacudió la región de Campania durante la madrugada del sábado, afectando especialmente a Nápoles y zonas aledañas. El temblor dejó 26 personas heridas y obligó la evacuación de miles de vecinos que abandonaron sus viviendas en plena noche por temor a nuevas réplicas.
El sismo se sintió con particular intensidad en la zona del Vesubio y en barrios como Pozzuoli y Fuorigrotta, donde la presencia del supervolcán Campi Flegrei genera una actividad sísmica más frecuente. Los equipos de emergencia inspeccionaron decenas de edificios e identificaron daños estructurales significativos: grietas profundas, desprendimientos de mampostería y cortes de electricidad en varios sectores.
El transporte público también se vio afectado. Varias líneas del metro metropolitano suspendieron temporalmente sus servicios para permitir revisiones de seguridad en túneles y estaciones, mientras que el aeropuerto de Capodichino operó con demoras. En zonas costeras como Sorrento y Castellammare di Stabia, se registraron desprendimientos menores en acantilados y evacuaciones preventivas de hoteles.
Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología italiano, tras el sismo principal se registraron múltiples réplicas de menor intensidad que mantuvieron alerta a la población. Las autoridades advirtieron que la región atraviesa un período de actividad sísmica elevada y pidieron a los ciudadanos mantenerse atentos a nuevas comunicaciones.
El gobierno local habilitó centros de asistencia para quienes no pueden regresar a sus hogares y reforzó la presencia de equipos de emergencia. La prioridad es garantizar la seguridad de las estructuras, atender a los heridos y contener el impacto de un episodio que nuevamente pone en evidencia la vulnerabilidad sísmica del sur italiano.




