Un sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes dejó un saldo de 287 muertos, según reportó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Las autoridades también contabilizaron más de 3.900 heridos, casi 4.200 desaparecidos y más de 102.000 personas afectadas.
El terremoto impactó a 15 departamentos y 437 municipios. El Chocó, donde se ubicó el epicentro, fue la zona más golpeada del país: es también uno de los departamentos más pobres de Colombia.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció en Quibdó, la capital regional, un plan especial de recuperación para la zona. "El Chocó ha sido abandonado a su suerte por el centralismo del poder en Bogotá", afirmó el mandatario, quien propuso un enfoque similar al histórico Plan Marshall que Estados Unidos implementó en Europa tras la Segunda Guerra Mundial.
Los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes, aunque los especialistas reconocen que conforme pasan los días disminuyen las probabilidades de encontrar gente con vida. El Banco Mundial desembolsó US$ 200 millones para atender la emergencia inmediata y apoyar la recuperación del país.
La infraestructura educativa también sufrió daños importantes: 2.198 escuelas reportaron afectaciones. En el Chocó, 796 centros educativos fueron dañados. En el Valle del Cauca, el colapso de edificios escolares causó la muerte de seis estudiantes.




