La Ruta de los Siete Lagos es un viaje completamente distinto cuando llega el frío. Con la nieve cubriendo montañas y árboles, los bosques de lengas, coihues y cipreses adquieren tonos nuevos, mientras que los lagos mantienen ese azul profundo que contrasta aún más con el blanco alrededor.
El recorrido une San Martín de los Andes con Villa La Angostura a través de la Ruta Nacional 40, cruzando los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi. A lo largo del camino aparecen los siete lagos que dan nombre al circuito: Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Espejo. Cada parada regala un paisaje distinto: desde los miradores del Machónico rodeado de bosque, hasta el Escondido que emerge entre la vegetación, y finalmente Correntoso y Espejo que anticipan la llegada a La Angostura.
En invierno, incluso los lugares ya fotografiados mil veces se transforman. Una nevada nocturna, una nube bajando sobre el bosque o un rayo de sol atravesando la montaña cambian la postal en cuestión de minutos. Por eso este recorrido nunca es exactamente el mismo de una temporada a otra.
Ambas localidades ofrecen durante esta época gastronomía, alojamiento y actividades de invierno. Desde San Martín y La Angostura es posible acceder también a los centros de esquí y parques de nieve de la región. Después del frío del camino, chocolates, ahumados, truchas y carnes patagónicas completan la experiencia.
Planificar es obligatorio: el invierno en cordillera exige responsabilidad. Antes de viajar, consultá el estado de la Ruta Nacional 40 y el pronóstico meteorológico. Las condiciones pueden cambiar rápidamente y modificar el estado de los caminos en cualquier momento.




