Un especialista internacional en regulación de emisiones advierte que controlar el metano dejó de ser solo un tema ambiental para convertirse en un factor decisivo en los mercados energéticos mundiales. La oportunidad está en que Neuquén puede consolidarse como el principal polo global de producción y exportación de gas natural con bajas emisiones de metano.
Carlos de Regules, ingeniero químico que encabezó durante años la regulación ambiental en México y ahora asesora a organismos internacionales, disertará en la próxima edición de Vaca Muerta Metano Near Zero, el congreso que se desarrollará el 15 y 16 de septiembre en Neuquén.
En su análisis, De Regules señala que existe una paradoja incómoda: mientras el mundo atraviesa una crisis energética sin precedentes y busca reconfigurarse, se desperdicia a la atmósfera un volumen de gas equivalente al doble de lo que se trafica por el Estrecho de Ormuz. Los cálculos de la Agencia Internacional de Energía indican que cerrar fugas, venteos y quemas innecesarias podría liberar casi 200 mil millones de metros cúbicos anuales.
El control de metano pasó de ser una política ambiental a un requisito de negocios. Reguladores, inversionistas y compradores internacionales ya exigen que los hidrocarburos cumplan estándares de casi cero emisiones. La provincia, con su marco regulatorio fortalecido, está en posición de liderar ese cambio en la industria petrolera.
El encuentro reunirá a autoridades, empresas, organismos internacionales y especialistas para discutir los desafíos técnicos y regulatorios de la medición y reducción de emisiones en el sector Oil & Gas.




