Después de casi diecisiete meses de búsqueda intensiva, la Policía de Salta confirmó la identidad de María Angélica Romero, la docente que había desaparecido el 12 de marzo de 2024 en La Silleta. El reconocimiento se realizó mediante una prueba de ADN, tras hallarse restos óseos en una finca de El Encón Grande.
Dos trabajadores que realizaban tareas en esa zona rural encontraron un cráneo humano y notificaron inmediatamente a las autoridades. La División de Personas Desaparecidas de la Policía de Salta tomó intervención en la investigación y derivó los resultados al Ministerio Público Fiscal.
Romero, de 65 años, era una jubilada reconocida por su trayectoria como profesora de historia y catequesis. Su desaparición había generado gran conmoción en la comunidad local, donde era recordada con aprecio entre alumnos, colegas y familiares. Aquella mañana de marzo salió de su casa sin documentación y no volvió.
Hasta el momento, los investigadores no han precisado las causas que originaron su muerte. La identificación cierra una etapa de incertidumbre prolongada para quienes cercanos a la docente.




