Los centros de diálisis del país advierten que el PAMI redujo sus aportes justo cuando la inflación disparó costos. El módulo de pago que fija la obra social para cada sesión de tratamiento renal no solo congelé sus valores hace un año y medio, sino que además sufrió una merma del 8%.
La medida impacta directamente en más de 4.700 afiliados de PAMI que dependen de este tratamiento. A nivel nacional, son más de 200 centros de diálisis los afectados, pero la crisis se agudiza en el interior del país, donde los prestadores también deben pagar de su bolsillo traslados de pacientes, intervenciones vasculares previas y alimentación.
Los nefrólogos reclaman una actualización del 50% —proporcionada a la inflación de 2023 y 2024— para apenas cubrir sus costos reales. Mientras tanto, advierten que seguirán atendiendo, pero alertan sobre la insostenibilidad de la situación.




