El Servicio Meteorológico Nacional proyecta una primavera atípica para los meses de septiembre, octubre y noviembre de 2026. Para la región patagónica y Neuquén en particular, el panorama es de temperaturas más bajas de lo habitual y precipitaciones superiores a los valores normales.
Según el informe trimestral del SMN, toda la Patagonia registrará marcas térmicas inferiores a la media con probabilidades del 40% al 55%. Esto significa que el calor primaveral tardará en instalarse y predominarán los días frescos y templados, contrario a lo que suele esperarse para esta estación.
En cuanto a las lluvias, el noroeste patagónico tendrá acumulados superiores a lo normal. Se anticipa una primavera más húmeda con mayor frecuencia de días inestables, lo que afectará las actividades al aire libre y las tareas rurales de la zona.
El cuadro es diferente en otras regiones del país. El norte argentino (NOA y NEA) experimentará una primavera cálida con temperaturas superiores a la normal, mientras que la zona del Litoral y Misiones tendrá las probabilidades más altas de lluvias, superando el 50% de precipitaciones por encima del promedio.
Buenos Aires y La Pampa también enfrentarán un trimestre más frío de lo acostumbrado, en línea con la tendencia de la franja central y patagónica del país.




