Un bombardeo ruso contra un depósito de municiones en Myla, localidad cercana a Kiev, dejó un saldo de 38 personas muertas y 20 heridas. Cuatro personas permanecen desaparecidas tras el ataque ocurrido el viernes por la noche, según informó el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
La explosión fue de gran magnitud y desencadenó múltiples incendios que se propagaron hacia barrios residenciales, destruyendo o afectando decenas de viviendas y edificios en los alrededores. El depósito contenía proyectiles de artillería, minas, drones y otras municiones que generaron explosiones secundarias durante horas.
Las autoridades ucranianas investigan si hubo negligencia al almacenar explosivos en una instalación militar tan cercana a zonas pobladas. Los equipos de emergencia trabajaban este domingo en tareas de búsqueda entre los escombros mientras especialistas en explosivos controlaban el lugar.
Zelenski denunció que Rusia lanzó casi 2.000 drones de ataque en la última semana, más de 1.600 bombas aéreas y 31 misiles contra Ucrania, incluyendo proyectiles balísticos de fabricación norcoreana. A su vez, el Ministerio de Defensa ruso anunció que prepara nuevos ataques masivos contra la infraestructura energética ucraniana en represalia.
Este es considerado el ataque más letal registrado en Ucrania en lo que va de 2026, en medio de una intensificación de la ofensiva sobre Kiev y otras regiones. Las negociaciones para alcanzar un alto al fuego permanecen estancadas.




