Las fuerzas estadounidenses completaron una nueva oleada de ataques aéreos contra objetivos militares en Irán durante la noche del martes. Según informó el ministerio de Salud iraní, el saldo es de 18 personas muertas y 108 heridas.
Desde Teherán denunciaron que los bombardeos afectaron instalaciones civiles e infraestructura de servicios, y provocaron daños tanto en propiedades públicas como privadas. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní condenó los ataques y reafirmó la disposición del país de defender su soberanía e integridad territorial.
Estados Unidos justificó la operación argumentando que respondía a intentos recientes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz y objetivos militares estadounidenses en la región.
La escalada continúa: tras los bombardeos de EE. UU., Irán respondió atacando bases y activos estadounidenses desplegados en Jordania, Kuwait, Bahréin, la región del Kurdistán iraquí y Emiratos Árabes Unidos.




