El Gobierno logró que el Congreso convirtiera en ley varias iniciativas en el primer semestre de 2026: la reforma laboral, cambios en la protección de glaciares y la media sanción del Super RIGI. Sin embargo, la velocidad de avance legislativo fue mucho menor a la que el presidente Javier Milei había anunciado en su discurso del 1 de marzo.
Milei había prometido enviar proyectos en oleadas mensuales y reformas profundas. Esa expectativa chocó con la realidad parlamentaria: crisis políticas internas, en particular el escándalo que involucraba al entonces jefe de Gabinete Manuel Adorni, desaceleraron la gestión.
La oposición aprovechó esa debilidad. Sectores que normalmente actúan de forma desarticulada se unieron para frenar al oficialismo durante buena parte del semestre, ocupando la agenda mediática y legislativa con sus críticas.
Entre las leyes aprobadas están el Régimen Penal Juvenil (que reduce la edad de imputabilidad a 16 años), la reforma laboral, cambios a la ley de Glaciares que flexibilizan la explotación en zonas periglaciales, y avances con subsidios de gas. Otras iniciativas, como la ley "Hojarasca", quedaron en medio sanción en Diputados y se traban en el Senado.
El balance del Congreso en receso refleja que el Gobierno consiguió victorias legislativas importantes pero a un ritmo que no coincide con las ambiciones reformistas que prometió.




