La reina Máxima de los Países Bajos hizo historia este fin de semana al encabezar la ceremonia de apertura del WorldPride 2026 en Ámsterdam, convirtiéndose en la primera monarca en la historia en dirigir oficialmente las celebraciones del Orgullo LGBT a nivel mundial.
La consorte neerlandesa interrumpió sus vacaciones para presentarse en el Vondelpark, el principal parque de la capital holandesa. Allí fue recibida entre aplausos y banderas arcoíris, portando un cartel que decía "El amor no tiene límites".
En su discurso, Máxima planteó una pregunta directa: "Poder ser uno mismo, amar a quien quieras. ¿No es eso lo normal?" Luego subrayó que, lamentablemente, "eso no es algo que se dé por sentado".
Describió el WorldPride como "un evento que exige la atención mundial por la visibilidad, emancipación y derechos de la comunidad LGBTQIA+", en sintonía con los objetivos de la cita de destacar inclusión y respeto a la diversidad.
La ceremonia comenzó al ritmo de "Dancing Queen" de ABBA y marcó el inicio de dos semanas de actividades. Entre ellas figuran la Pride Walk entre la plaza Dam y el Vondelpark, el tradicional desfile de embarcaciones por los canales y conciertos. La celebración coincide con el 25º aniversario de la legalización del matrimonio igualitario en Países Bajos, que fue el primer país del mundo en reconocer plenamente las uniones entre personas del mismo sexo.
Los organizadores del evento agradecieron públicamente la presencia de Máxima, señalando que su asistencia "subraya la importancia de la visibilidad, la igualdad y el valor de una sociedad en la que cada persona pueda ser tal como es". Se estima que el WorldPride podría reunir hasta un millón de personas.




