Francia anunció la expulsión de dos diplomáticos iraníes en represalia por las restricciones que Teherán impuso a representantes franceses. El ministro de Asuntos Exteriores galo, Jean-Noël Barrot, confirmó el martes que los diplomáticos iraníes abandonarán el país en los próximos días.
La escalada se origina en los hechos del 19 de julio, cuando funcionarios iraníes detuvieron e interrogaron durante varias horas a dos diplomáticos franceses en Teherán, en lo que Francia considera una violación grave de la inmunidad diplomática. Barrot señaló que uno de ellos fue agredido físicamente durante el operativo.
El lunes pasado, las autoridades iraníes informaron a París que no permitirán el regreso de esos dos diplomáticos, uno de los cuales ejercía como agregado cultural. Según Barrot, los diplomáticos fueron víctimas de un acto de intimidación orquestado por el servicio de seguridad iraní.
Teherán niega las acusaciones. Las autoridades iraníes sostienen que los diplomáticos fueron interrogados brevemente y que interfirieron en asuntos internos de Irán bajo el pretexto de dialogar con la sociedad civil. Además, rechazan cualquier maltrato físico.
Francia ha declarado que respalda incondicionalmente al pueblo iraní y sus artistas, científicos e investigadores, aunque acusa al régimen de actuar de forma «escandalosa y deliberada» contra sus representantes.




