El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, expresó que la administración Trump intentaría resolver cualquier crisis entre Argentina y el Reino Unido respecto a las Islas Malvinas antes de tener que recurrir a otras medidas.
En declaraciones a GB News, Waltz fue consultado sobre qué haría Washington ante un posible enfrentamiento armado. "Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos", respondió el diplomático, aunque aclaró que decisiones de esa magnitud corresponden al comandante en jefe.
El funcionario enfatizó que Argentina es "una gran amiga de Estados Unidos" y recordó la histórica relación especial que vincula a Norteamérica con el Reino Unido. Respecto a un eventual apoyo militar estadounidense, evitó comprometerse: "En términos de cualquier clase de apoyo más allá de eso, se lo dejaré a la Casa Blanca y al presidente".
Estas manifestaciones llegan después de que Trump se pronunciara a fines de agosto sobre el tema Malvinas, señalando que evalúa "cada posición". En esa oportunidad, cuestionó la capacidad británica para desplegar fuerzas militares a semejante distancia, pero no indicó cambios en la política exterior estadounidense.
Por su parte, el Reino Unido reiteró su postura el 22 de septiembre en la Asamblea General de la ONU. El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó: "Vamos a mantenernos firmes frente a cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los habitantes de las Falklands a la autodeterminación y a seguir siendo británicos".




