El dólar mayorista volvió a retroceder este martes y se mantiene pisado en torno a los $1.490,5, lejos todavía del umbral de $1.500 que el mercado vigilaba hace días. Es la tercera caída consecutiva, en medio de intervenciones constantes del Banco Central para evitar que la cotización genere presiones adicionales sobre la inflación.
En el mostrador oficial del Banco Nación, el billete bajó a $1.515 para quien quiera comprar. El dólar blue, en cambio, subió $20 y trepó a $1.550, manteniendo esa brecha que caracteriza el mercado paralelo.
Las autoridades monetarias están usando varias herramientas: intervienen en el segmento de futuros, operan con bonos ajustados por dólar y controlan el ritmo de compra de reservas. El objetivo es claro: frenar volatilidad para que los precios en las góndolas no se disparen.
El mercado negocia expectativas de que el mayorista cierre agosto cerca de los $1.505 y termine el año alrededor de $1.619. Se operaron casi $778 millones en distintos segmentos.




