El paso fronterizo Cristo Redentor, conexión vital entre Argentina y Chile, lleva 27 días cerrado por las intensas nevadas y vientos extremos. Se trata de la clausura más prolongada registrada en la historia de este paso internacional, superando el cierre de 26 días que se había documentado en 2023.
Aproximadamente 2.000 camiones permanecen varados esperando poder cruzar hacia los puertos del Pacífico. Las pérdidas económicas estimadas alcanzan 1,2 millones de dólares diarios, considerando que cada camión pierde unos 600 dólares en concepto de parate y combustible.
La Comisión Nacional de Fronteras mantiene el cierre preventivo desde el 14 de julio debido a las condiciones climáticas extremas. Los vientos rondan entre los 100 y 160 kilómetros por hora, lo que impide cualquier circulación segura.
Las autoridades advierten que el cierre podría extenderse: se prevé la llegada de un nuevo temporal para el 17 de agosto. Mientras tanto, las vialidades de ambos países continúan con trabajos de despeje de rutas para mantener operativos los complejos aduanales cuando las condiciones lo permitan.
Este paso conecta el departamento de Las Heras en Mendoza con la ciudad chilena de Valparaíso, por lo que su cierre afecta directamente el comercio bilateral y el traslado de cargas hacia los principales puertos de la costa del Pacífico.




