El servicio de Neonatología del Hospital Provincial Neuquén está siendo rediseñado desde cero. Con un 68% de avance, la obra promete cambios concretos que afectarán tanto a bebés prematuros como a sus familias.
La transformación más visible será la unificación de Neonatología I y II en una sola planta. Hasta ahora el servicio funcionaba dividido en dos pisos distintos, lo que obligaba a movimientos innecesarios del personal. Consolidarlo en un mismo sector mejorará la eficiencia operativa y los cuidados.
Pero la novedad que marca la diferencia es la construcción de un quirófano dentro del mismo servicio. Ahora, cuando un bebé crítico necesita cirugía de alta complejidad, podrá ser intervenido sin salir del área neonatal. Los médicos neonatólogos estarán presentes en todo momento, evitando riesgos de traslado.
El proyecto también incorpora salas de aislamiento para patologías infecciosas, espacios con aire acondicionado separado y protocolos específicos para cada caso.
Atención centrada en la familia
No es solo infraestructura. El rediseño apunta a una "neonatología humanizada". Se habilitarán espacios donde las familias puedan permanecer junto a los recién nacidos de forma continua, algo que antes no era posible.
La sala de extracción de leche humana estará integrada directamente en el servicio, evitando que las madres se desplacen por otros sectores del hospital. Se crearán habitaciones dignas y confortables para las madres que viajan desde localidades lejanas, además de una sala de comunicación familiar para que los médicos brinden partes médicos en privacidad.
El proyecto también contempla espacios dedicados a la capacitación continua del personal sanitario, reforzando la formación de los equipos de salud.




