Agencias de inteligencia brasileñas clasificaron como "crítico" el riesgo de interferencia estadounidense en los comicios presidenciales del 4 de octubre, según documentos que circulan entre organismos del Gobierno. La Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) detectó una intensificación de acciones de Washington dirigidas a reducir rivales regionales y asegurar acceso a recursos naturales y activos estratégicos brasileños.
El análisis identifica al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio como figura clave en esta estrategia, señalando su apoyo histórico a gobiernos conservadores. La agencia vincula esta presión con las sanciones contra ciudadanos y empresas brasileñas, así como con las medidas comerciales de Trump que podrían afectar el sistema financiero y las cadenas productivas locales.
El contexto electoral es tenso: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lidera las intenciones de voto, seguido por el senador Flávio Bolsonaro, quien se reunió con el presidente estadounidense en Washington en mayo. Si nadie obtiene mayoría en la primera vuelta del 4 de octubre, el balotaje se realizará el 25 de octubre.




