Una avalancha arrastró este sábado a un grupo de excursionistas en el centro de esquí Portillo, ubicado a dos horas de Santiago de Chile, en plena cordillera de Los Andes. El saldo fue de cuatro muertos y cuatro heridos, todos chilenos que visitaban la zona pese a estar prohibida.
El desprendimiento de nieve ocurrió en las cercanías de la Laguna del Inca, dentro del complejo Portillo, el establecimiento de esquí más antiguo del continente. La masa de hielo y nieve arrastró a los visitantes hacia las aguas heladas de la laguna.
Las autoridades chilenas subrayan que el incidente ocurrió en un sector sin habilitación para excursiones. El alcalde de Los Andes, Manuel Rivera, señaló que existía cartelería clara prohibiendo el acceso y que el personal de seguridad del hotel había advertido personalmente sobre el riesgo extremo. Portillo permanece cerrado por la temporada invernal, por lo que las instalaciones no estaban operativas.
El operativo de rescate, coordinado por Bomberos de Los Andes, movilizó brigadas de montaña, carabineros aéreos, ambulancias del SAMU y personal del hotel. Los cuatro sobrevivientes fueron estabilizados en el sitio y trasladados de urgencia a centros médicos de la región.
Las autoridades locales enfatizaron que los visitantes ignoraron expresamente las advertencias sobre el peligro de ingresar a la zona durante ese horario, subrayando la necesidad de respetar los protocolos de prevención en la alta montaña.




