El gobernador Sergio Ziliotto afronta nuevas fracturas internas en el peronismo pampeano mientras intenta organizar el acto por el Día de la Lealtad del 17 de octubre en Club Belgrano. En el trasfondo, se tensa la competencia por definir quién sucederá al mandatario en 2027, ya que él no puede repostularse.
El sector vinculado al exgobernador Carlos Verna podría no participar en el encuentro, según circuló en círculos políticos locales. Aunque la ausencia aún no está confirmada, su sola posibilidad expone que la convocatoria a "todos los sectores" del PJ choca con divisiones que Ziliotto no ha logrado cerrar.
La sucesión mueve el tablero desde hace meses. Entre los nombres que suenan están la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso; la vicegobernadora Alicia Mayoral; el senador Daniel Bensusán; el diputado Ariel Rauschenberger y el intendente de Santa Rosa, Luciano Di Nápoli. Este último ya manifestó intenciones de competir en 2027 y en agosto logró personería jurídica para Fuerza Pampa, un espacio que reúne jefes comunales cercanos a Verna.
El exmandatario ya demostró capacidad para condicionar decisiones del gobierno. En agosto, intendentes de su sector se ausentaron de una reunión oficial. Sus posteriores encuentros con dirigentes mencionados para la sucesión alimentan la lectura de que pretende seguir influyendo en el candidato peronista.
Para Ziliotto, el desafío es conciliar su rol como gobernador con la presidencia del PJ y manejar un reemplazo que no parta al oficialismo. Por ahora, la foto de unidad depende de negociaciones que todavía no cierra.




