Tres hombres fueron arrestados por planificar el robo a la sucursal Macro de San Isidro en agosto de 2024. Entre los detenidos está Eduardo Enrique Ripa, considerado el cabecilla de la organización, junto a su hijo Christian Ripa y Alejandro Quiroga de los Santos, de nacionalidad uruguaya.
Los investigadores descubrieron que la banda había excavado un túnel de aproximadamente 150 metros de largo desde una propiedad lindante hacia el banco. El pasadizo fue hallado por casualidad antes de que los delincuentes pudieran ingresar a la sucursal. A pesar de no lograr concretar el robo, todos enfrentan acusaciones por robo agravado en tentativa y daño a bienes de uso público.
Las capturas se realizaron tras veinte allanamientos coordinados por el fiscal Patricio Ferrari y el juez Ricardo Costa. Durante los operativos, hallaron prendas que utilizó Ripa, quien fue identificado en las grabaciones de seguridad del banco.
Los investigadores también constataron que la banda planeaba robos similares en otras dos sucursales Macro: una en Recoleta, Ciudad de Buenos Aires, y otra en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires.
Por otra parte, las autoridades detectaron conexiones entre Ripa y el falso abogado Marcelo D'Alessio, actualmente encarcelado en Ezeiza. En interceptaciones telefónicas, los investigadores confirmaron contactos directos entre ambos dialogando sobre posibles ilícitos, aunque sin detalles específicos de sus planes.
Las autoridades solicitaron además la captura internacional del italiano Giampaolo Fadda, otro presunto integrante de la red delictiva.




