A tres meses de los terremotos que devastaron Venezuela el 24 de junio, miles de familias aún luchan por reconstruir sus vidas. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron más de 6.000 muertes y un panorama desolador que sigue siendo urgente atender.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, viajó recientemente a Venezuela para fortalecer la cooperación bilateral con el gobierno local. Durante su visita, se reunirá con autoridades, comunidades y familias afectadas para evaluar las necesidades reales en el terreno.
Desde que comenzó la emergencia, ACNUR movilizó más de 55 toneladas de ayuda humanitaria y trabaja junto a otras agencias de la ONU para proporcionar alojamientos temporales y mecanismos de protección. Sin embargo, las necesidades siguen siendo enormes: documentación civil, asistencia legal, apoyo psicosocial y soluciones de vivienda segura son tareas pendientes.
Los grupos más vulnerables —personas retornadas, refugiadas, desplazadas internamente y comunidades anfitrionas— enfrentan dificultades aún mayores. Niños, mujeres, personas mayores y discapacitadas requieren protección especial durante esta etapa crítica de recuperación.
Desde Argentina se puede colaborar a través de la Fundación ACNUR en fundacionacnur.org/dona. Aunque la respuesta humanitaria avanza hacia la estabilización, expertos advierten que la reconstrucción será un proceso largo que requiere compromiso sostenido de la comunidad internacional.




