A poco más de un día de la derrota electoral en Brasil, el senador Flávio Bolsonaro recibió una orden judicial que lo deja impedido de abandonar el país. Un juez del Supremo Tribunal Federal dispuso que entregara sus pasaportes inmediatamente, incluyendo los diplomáticos, y que cancelara cualquier documento de viaje de otras nacionalidades en el plazo de 24 horas.
La notificación llegó en la vía pública, cuando Bolsonaro abandonaba la casa de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario. Flávio denunció que la medida responde a una persecución política motivada por el resultado electoral y calificó la decisión como "una aberración" con intención de intimidarlo.
La restricción se vincula a una investigación por lavado de dinero. Según la Policía Federal, Flávio Bolsonaro figuraba como "usuario principal" de una cuenta bancaria de la empresa Alcazar Holdings, controlada por el abogado Willer Tomaz. En la misma causa también se investigan evasión fiscal y operaciones con casas de apuestas.
La orden incluye además una prohibición de contacto entre Bolsonaro y Tomaz. El juez Alexandre de Moraes, quien firmó la resolución, basó la decisión en una declaración anterior donde otra persona allegada a los Bolsonaro habría mencionado la posibilidad de abandonar el país en caso de derrota electoral.




