Tres semanas después de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela, las autoridades aceleran la evaluación de daños estructurales. Hasta el momento, más de 500 ingenieros trabajan en Caracas y La Guaira para determinar qué viviendas pueden salvarse y cuáles deberán demolerse.
El balance oficial registra 4.829 fallecidos, mientras que 29.882 personas continúan desaparecidas. Los técnicos ya inspeccionaron más de 8.000 viviendas en 186 edificios, utilizando un sistema de clasificación de riesgo basado en indicadores rojo, amarillo y verde, estándar en evaluaciones posdesastre a nivel mundial.
El Gobierno venezolano impulsa en paralelo estudios geotécnicos de suelos que serán cruciales para decidir dónde es seguro reconstruir. Estos resultados definirán tanto las estructuras a reparar como las que requieren demolición.
La Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad coordina los trabajos junto a comunidades locales y expertos nacionales e internacionales. El plan incluye el diseño de nuevos proyectos habitacionales para quienes sufrieron pérdidas totales.
Las autoridades se proponen completar un censo exhaustivo vivienda por vivienda en La Guaira para cuantificar con precisión el déficit habitacional generado por la catástrofe.




