La interna en Ferrari escaló este fin de semana. El director deportivo de la escudería italiana, Fred Vasseur, cruzó sin filtros a Christian Horner, el exjefe de Red Bull, después de que éste declarara públicamente que dirigir Ferrari sería "un sueño".
Horner había dado una entrevista al Times donde dejó clara su disposición a asumir la dirección de la Scuderia si se presentaba la oportunidad. Llamó a Ferrari un "gigante dormido", todo en un contexto donde se rumoraba sobre la continuidad de Vasseur en el cargo.
La respuesta de Vasseur fue directa: "El señor Horner está buscando trabajo; todo el mundo lo sabe, en todas partes".
El francés no escondió su molestia tras el Gran Premio de Azerbaiyán. Explicó que el equipo no puede trabajar con "total serenidad" mientras los medios dedican la mitad de sus preguntas a este tema. "Estamos peleando por el segundo puesto y hablamos mucho de este asunto. Incluso para los mecánicos del garaje es difícil", señaló.
Cuando le preguntaron si trabajaría con Horner en Ferrari, Vasseur respondió con ironía: "Tienen que preguntarle a mi asistente".
Ferrari cerró filas detrás de su director. La escudería emitió un comunicado virtual para periodistas italianos donde ratificó su confianza en Vasseur: "La postura de Ferrari es clara y no ha cambiado. Ferrari tomó unas decisiones y la confianza en Fred Vasseur y en su equipo existida y sigue existiendo".
Desde la Scuderia pidieron que cese el ruido mediático: "Todo esto no ayuda. Es nuestro deber intentar permitir que el equipo se concentre en lo que debe hacer principalmente: obtener resultados en pista".




