River llega al Superclásico de este domingo a las 15:00 en La Bombonera con más dudas que certezas en el mediocampo. Aníbal Moreno está descartado por una lesión de espalda, mientras que Fausto Vera no se recuperó de un desgarro. Es el escenario perfecto para que Leonardo Ponzio le dé minutos a Lucas Silva, un volante de apenas 19 años con solo nueve partidos en Primera División.
El problema: Silva llega a una batalla campal. El mediocampo de Boca no es cualquier cosa. Ascacíbar, Paredes y Milton Delgado forman un bloque experimentado. Un chico como Silva, que brinda más fricción y despliegue físico que lectura de juego, podría quedar expuesto en una cancha como la de Bombonera.
Por eso Ponzio baraja alternativas tácticas. Una de ellas es sumar un volante más para contenerlo, lo que significaría sacar de la ecuación a un atacante como Tomás Galván. Lautaro Pereyra, Lautaro Rivero (usándolo en tres defensores) o incluso Marcos Acuña adelantado al mediocampo son opciones evaluadas. También está la carta de Mauro Arambarri como doble pivote defensivo junto a Silva.
Acuña superó una lesión en el pie, pero compite con Francisco Ortega por el lateral izquierdo. Si entra Ortega, el "Huevo" podría ir al mediocampo, algo que los hinchas piden pero Ponzio no probó en su ciclo.
En ataque hay mejores noticias: Sebastián Driussi ya entrena con normalidad después de sus molestias físicas. Disputará la titularidad con Lucas Beltrán. En defensa, Martínez Quarta y Gonzalo Montiel vuelven a la alineación.




