Una acusación del senador demócrata Jon Ossoff contra el presidente Donald Trump encendió la polémica en Estados Unidos: afirma que el mandatario ya no está interesado en gobernar, sino en viajar con Natalie Harp, su asistente de 35 años.
Ossoff expresó públicamente que Trump "ya no quiere trabajar, sino solo construir su salón de baile y viajar con Natalie". La crítica desató una respuesta furiosa de los republicanos, con insultos directos desde la Casa Blanca.
Steven Cheung, director de comunicaciones presidencial, calificó a Ossoff de "pobre cobarde" que "odia a su país". Davis Ingle, portavoz del Ejecutivo, lo tachó de "peso pluma" y utilizó términos despectivos.
Harp trabaja para Trump desde 2022 y ocupa dos cargos oficiales: asistente especial del presidente y asistente ejecutiva, con un salario anual de 150.000 dólares. Su rol principal es proveer a Trump de documentos, artículos y comentarios públicos que lo mencionan, labor que le valió el apodo de "impresora humana".
La controversia sobre sus viajes con el mandatario resurge tras revelarse que estuvo con él durante un traslado de emergencia en Turquía, cuando fue evacuado entre aviones por una amenaza de muerte iraní que activó los protocolos de seguridad presidencial.




