El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó el jueves que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán podría haber estado involucrada en el sangriento ataque contra el vuelo 1073 de FlyDubai ocurrido el miércoles, aunque sin ofrecer pruebas concretas.
Cuando le consultaron si el copiloto, quien aparentemente provocó el incidente, tenía vínculos con Irán, Trump respondió ante periodistas: "Estamos trabajando en ello. Diría que, por lo que he oído, la respuesta es sí". El mandatario luego admitió no estar completamente seguro de la precisión de esa información.
Trump reconoció que basaba sus comentarios principalmente en datos recibidos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin embargo, Netanyahu ha declarado a los medios en dos ocasiones durante las últimas 24 horas que es demasiado pronto para confirmar cualquier conexión iraní.
El premier israelí sí confirmó que el presunto atacante, un copiloto ciudadano de Omán, "fue sometido a adoctrinamiento islamista radical" según información extraída durante su interrogatorio. Netanyahu también señaló que el hombre presentaba claras intenciones suicidas.
Según la información disponible, pasajeros del avión —incluyendo a un plomero que intervino activamente— lograron inmovilizar al atacante después de que intentara bloquear los instrumentos de vuelo e incapacitar al capitán. En ese momento, el sospechoso gritó "mátenme", lo que refuerza las sospechas sobre sus intenciones de derribar la aeronave.
Investigadores internacionales continúan trabajando para determinar los motivos exactos del ataque y cualquier posible conexión externa. Netanyahu indicó que esos detalles podrían aclararse en cuestión de días.




