El presidente estadounidense Donald Trump frenó la aplicación de aranceles del 50 por ciento a Canadá que debían entrar en vigor el miércoles. La medida, que suspende por tres días la implementación de estos gravámenes, llega después de intensas conversaciones con el primer ministro canadiense Mark Carney.
Trump informó a través de su red social Truth Social que ambos países han alcanzado un acuerdo, aunque todavía está pendiente la finalización de la documentación oficial. El anuncio culmina una jornada de negociaciones cerradas, donde ambos líderes mantuvieron dos llamadas telefónicas en las últimas horas.
Una pausa en la escalada comercial
Carney había advertido poco antes que el momento no era oportuno para discutir públicamente los pormenores de las conversaciones. "Las negociaciones son muy intensas y delicadas", expresó el funcionario canadiense.
La aplicación de estos aranceles representaba una nueva tensión en la relación comercial histórica entre Washington y Ottawa. Para Canadá, el golpe es significativo: más del 70 por ciento de sus exportaciones van hacia el mercado estadounidense, por lo que un arancel de esa magnitud habría impactado directamente en su economía.
Con esta prórroga de tres días, ambas partes tienen un plazo acotado para cerrar los detalles del posible acuerdo.




