Estados Unidos aplicará a partir del 19 de agosto un arancel adicional del 50 por ciento sobre productos lácteos, bebidas alcohólicas, vehículos de motor y bienes relacionados provenientes de Canadá. La medida fue firmada esta semana por Donald Trump, quien argumentó que Canadá discrimina el comercio estadounidense.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó que se reunió con Trump para frenar la escalada. "Acordamos intensificar las negociaciones en las próximas semanas", afirmó, aunque también adelantó que su gobierno estudia todas las opciones de respuesta en caso de que los aranceles entren en vigor.
Desde la Casa Blanca, Trump justificó su postura diciendo que Canadá depende de Estados Unidos para su supervivencia económica. También mencionó la posibilidad de imponer gravámenes adicionales por el humo transfronterizo de incendios forestales, al que culpó de una gestión inadecuada de los bosques canadienses.
Los aranceles dejarán fuera productos energéticos, potasa, pescado y minerales críticos. Carney rechazó las medidas al calificarlas de violación del Tratado entre Canadá, Estados Unidos y México.




