El presidente estadounidense Donald Trump salió al cruce de la propuesta de la Comisión Europea de incorporar a Canadá como "miembro asociado" del bloque. Durante un acto en Carolina del Norte, Trump calificó la idea como "ridícula" y consideró que representaría un "acto hostil".
La amenaza fue clara: si Europa avanza con este plan, Estados Unidos impondría grandes aranceles y podría dejar de comerciar directamente con la Unión Europea.
La propuesta europea surgió del discurso anual sobre el Estado de la Unión de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, quien planteó elevar las relaciones con Canadá al máximo nivel posible bajo el nombre de "Alianza para el Futuro".
Von der Leyen mencionó que la nueva asociación podría incluir fabricación avanzada, defensa, energía, tecnologías de inteligencia artificial, computación cuántica y ciberseguridad, entre otros sectores.
Trump criticó duramente a Canadá como socio comercial, argumentando que ha sido "un pésimo" en ese aspecto. La tensión refleja las crecientes fricciones entre Washington y el bloque europeo en torno a la relación transatlántica.




