Moscú rechazó este jueves el nuevo paquete de sanciones aprobado por el Congreso estadounidense, calificándolo de "paso inamistoso" que complicará los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo sobre Ucrania.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, señaló que las sanciones adicionales dificultarán los esfuerzos para llegar a un arreglo pacífico, según informó la agencia alemana DW. Washington presentó la medida como una herramienta para aumentar presión sobre Moscú y favorecer una distensión en el conflicto.
La legislación denominada Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026 incluye medidas contra funcionarios rusos, bancos y sectores estratégicos de la economía, además de acciones dirigidas a buques petroleros que transportan crudo eludiendo restricciones occidentales.
El proyecto ya contó con la aprobación del Senado en agosto y aguarda la firma del presidente Trump. La norma también faculta al mandatario estadounidense a establecer aranceles de hasta el 100% sobre países que continúen importando petróleo y gas ruso, como China e India. Sin embargo, esas tarifas no se aplicarán de manera automática: Trump deberá decidir si las utiliza como herramienta de presión en negociaciones que Washington busca retomar en octubre.




