El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó categóricamente una propuesta estadounidense que buscaba dar prioridad a empresas de ese país en operaciones de minería de minerales críticos brasileños.
En declaraciones a la radio local Itatiaia, Lula calificó los términos de la propuesta como "inaceptables" e indicó que el documento fue descartado sin siquiera abrirse a negociación. Según explicó, Washington pretendía ser informado previamente sobre ventas de activos mineros antes de que se cierren los negocios, además de obtener mecanismos que permitieran a sus empresas adquirir esos activos antes de la aprobación de operaciones que involucraran minerales estratégicos.
"Fue la primera comunicación que recibimos y rechazamos. Ni siquiera discutimos el documento, porque era inaceptable que un país tuviera prioridad sobre la riqueza mineral de nuestro país", expresó el mandatario brasileño.
La posición de Lula responde a una estrategia clara: que Brasil mantenga control sobre sus recursos naturales y que las decisiones sobre exploración, procesamiento e industrialización de minerales se rijan únicamente por las reglas nacionales.
El presidente anunció que su Gobierno busca instalar en territorio brasileño todas las etapas de transformación de minerales, de modo que se exporte producto terminado y no materia prima. "Ahora queremos explotar aquí y vender el producto terminado aquí, para generar empleos de calidad y desarrollar la producción en Brasil", sostuvo.
Lula aclaró que no se opone a inversión extranjera, pero establece como condición fundamental que el procesamiento se realice dentro del país, con valor agregado agregado localmente, antes de la exportación.
Este martes, el presidente sancionó una ley que instituyó la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, además de crear el Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos bajo supervisión presidencial.




