Leandro Paredes y Carlos Tevez se encontraron esta semana en Buenos Aires y protagonizaron un encuentro que trascendió rápidamente entre los aficionados de Boca. Intercambiaron camisetas y dejaron una imagen cargada de historia dentro del club.
Lo que hace especial este reencuentro va más allá de una simple reunión entre dos referencias actuales del equipo. Cuando Paredes tenía apenas 11 años, su familia enfrentaba una decisión crucial: recibía una propuesta de Barcelona que implicaba abandonar la Argentina. En ese momento de incertidumbre, la madre del mediocampista recurrió a Tevez, quien ya era una figura internacional consolidada.
El "Apache" no sólo escuchó: envió a una persona de confianza para asesorar a la familia sobre los desafíos que enfrenta un juvenil cuando comienzan a llegar ofertas de grandes clubes europeos. Ese consejo terminó siendo determinante. Paredes se quedó en Boca, debutó en Primera en 2010 y construyó una trayectoria que lo llevó a ser campeón mundial y convertirse en uno de los referentes del club.
Ambos juegan desde generaciones distintas —nunca compartieron plantel en Boca— pero sus caminos siempre estuvieron conectados. Tevez pasó por cinco ciclos diferentes en la institución, dejando una huella de títulos y consagraciones. Ahora, el ídolo que orientó al niño en la cancha de entrenamiento se cruza nuevamente con Paredes, quien volvió recientemente al club como capitán después de su etapa europea.




