El Ministerio de Economía logró renovar la totalidad de sus vencimientos en la primera licitación de octubre, colocando $6,61 billones frente a compromisos de $4,86 billones. Las ofertas sumaron $9,49 billones, lo que representó un rollover del 136%.
La estrategia fue clara: el Tesoro absorbió $2 billones adicionales para seguir comprando dólares y reforzar las reservas de cara a 2025. Al retirar pesos de circulación, busca evitar presiones sobre el tipo de cambio, que anotó una suba leve de $0,5 hasta $1.513.
El instrumento más buscado fue la LECAP con vencimiento anterior a las elecciones de 2025, con $2,71 billones en ofertas. Los bonos que venían después del cambio de mandato tuvieron demanda menor: $1,16 billones para TAMAR, $1,7 billones para CER/TAMAR y $1,04 billones para TAMAR/DL, que cargan con el riesgo electoral.
Un dato relevante: el Tesoro no colocó títulos en dólares, por lo que mantiene pausada la emisión de AO29, a la que aún le falta ubicar unos US$800 millones. La decisión responde a los costos financieros actuales y sugiere que el programa para 2027 aún no está cerrado.
En octubre, el Gobierno enfrenta vencimientos totales de $27 billones, gran parte de ellos por letras dólar linked que vencen el 30 de este mes.




