La tragedia que azotó a Venezuela hace casi dos semanas continúa dejando un saldo devastador. Según informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la cifra de fallecidos alcanzó los 3.685 muertos, mientras que se registran 17.907 desplazados y 16.740 heridos.
Los sismos, con epicentro cercano a La Guaira al norte de Caracas, causaron el colapso de 190 edificios y daños en otros 856 inmuebles. En los trabajos de rescate participan más de 29 mil efectivos de seguridad, casi 4.400 rescatistas internacionales y más de 28 mil voluntarios locales. Hasta el momento, han logrado extraer con vida a 6.462 personas de entre los escombros.
La comunidad internacional responde con apoyo. Las Naciones Unidas recaudaron 274 millones de dólares para el plan humanitario, mientras el sector privado aportó otros 32 millones. Sin embargo, la ONU advierte que aún se necesitan 632 millones de dólares para garantizar la asistencia vital.
El impacto en educación y salud es considerable: 38 hospitales y 432 colegios sufrieron daños en Caracas. Aunque Venezuela retomó clases en 18 de sus 24 estados, Unicef alertó sobre la necesidad de rehabilitar escuelas que funcionan como refugios antes del próximo ciclo lectivo en septiembre. "La infancia en Venezuela necesita superar el impacto inmediato de los terremotos, pero al mismo tiempo debe recuperar cuanto antes el acceso a servicios esenciales", señaló la organización.



