El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia dejó al menos 240 muertos, según reportes de autoridades locales. Ante la magnitud de la crisis, el gobierno estadounidense activó una respuesta de emergencia.
Washington movilizó dos equipos especializados en búsqueda y rescate urbano procedentes de Fairfax, Virginia, y Los Ángeles, California, para asistir en las operaciones en las zonas afectadas. El despliegue responde a una solicitud del presidente colombiano Abelardo de la Espriella.
Además del envío de rescatistas, Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a alimentación, protección y evaluación de daños. También despachó un equipo de respuesta ante desastres para coordinarse con el gobierno de Bogotá en las labores de recuperación.
La administración Trump manifestó su compromiso de trabajar directamente con el nuevo gobierno colombiano mientras continúa evaluando las necesidades generadas por el sismo.




