Un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes pasado ha dejado un saldo devastador: 281 personas fallecidas y 379 desaparecidas bajo los escombros. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó en conferencia de prensa que casi 45.000 familias resultaron afectadas por el sismo.
El mandatario expresó que "nuestros esfuerzos, nuestras oraciones, están con esas personas que han perdido a sus seres queridos". Además, indicó que 3.971 personas permanecen hospitalizadas en centros médicos del país.
El Instituto de Medicina Legal ha recibido 260 cuerpos de diferentes municipios en los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. Hasta el momento logró identificar a 246 víctimas, entre las que se cuentan 17 menores de edad. De ese total, 222 cuerpos ya fueron entregados a sus familias.
La infraestructura quedó severamente dañada. Según datos del director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Tamayo, el terremoto destruyó 12.584 viviendas y dejó otras 74.873 averiadas. También colapsaron 172 edificios, se afectaron 2.198 centros educativos, 216 centros de salud y decenas de acueductos. Además quedaron fuera de servicio 29 entidades bancarias y 5 aeropuertos.
Los equipos de búsqueda y rescate trabajan sin pausa en el terreno, utilizando caninos para localizar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.
El Gobierno anunció un plan de asistencia para las familias damnificadas. El ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, informó que entregarán subsidios de arriendo de manera urgente y firmarán un decreto para aliviar el pago de servicios públicos. También se creará un banco de materiales y llegarán equipos de profesionales para evaluar qué viviendas pueden ser reparadas y cuáles necesitan ser demolidas y reconstruidas. El sector empresarial se sumará al esfuerzo con maquinaria para remover escombros.




